Muestra de Luis Freire
Descansar la mirada en los hechos más esenciales
La muestra del artista plástico Luis Freire nos revela en diez obras la primera parte de su proyecto 1980. El árbol, la casa y el pan, que se expone en el Hall del Centro Cultural de la UNSL desde el 20 de septiembre y hasta e 15 de octubre, con entrada libre y gratuita.
Luis Freire nace en San Rafael, Mendoza, en 1975. Durante los años ‘95 y ‘99 cursa sus estudios de Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba. En 1999 ingresa en el Profesorado de Artes de San Rafael, del que egresa con el título de docente en 2004. Desde entonces, se dedica a la docencia y trabaja desde su taller particular. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas, así como ha participado en diversos proyectos de gestión cultural.
En noviembre de 2009 recibió la Mención de Honor en el Primer Concurso de Pintura sobre Objeto de Cartón, en San Rafael.
"Hoy no puedo hablar más sobre mi sin decir que esta vida mía ha sido y es la de un amante; amante de mis hijos, de mi familia, de la literatura breve y exquisita, de los viajes, largos, pequeños o de por acá cerquita, del viento en la cara, de los amigos nuevos, de la discusiones, de los trenes y de los domingos por la mañana, de la belleza en todas sus dimensiones, de lo auténtico, de las fotografías, de mi país, de los lugares sacros y de la levedad. Todo el resto, todos los huecos que mis amores me han dejado, han sido en estos años, ocupados con el arte."
1980 es el intento de una autobiografía, narración y descubrimiento de aquellas cosas que, sin lugar en la memoria, se encuentran definitivamente grabadas en alguna otra parte. La vocación por recapturar ese sentido y ese mundo perdido no puede apelar a otro universo simbólico que el construido por aquel pequeño hombre de cinco años. La vida, el mundo, las cosas, son sólo la forma visible del eterno retorno.
La propuesta de la primera parte, el árbol, consiste en mostrar diez cuadros de gran formato acompañados de una serie de trabajos no pictóricos, que participan de la concepción y la construcción de la pintura. Estos trabajos actúan evidenciando un proceso de producción que solicita ser transparente. Así, dibujos, fotografías y textos acompañan la vida de estos cuadros, ayudando al espectador a aceptarlos y a comprenderlos, a través de sus inquietudes fundamentales: la belleza, el sentido del arte, de las cosas, de la vida en este mundo.
Los trabajos, por la temática que abordan, nos recuerdan la interpretación del universo que realiza un niño. Despojados de otras inquietudes, se posan sobre los elementos de la naturaleza y un símbolo que los unifica, el árbol.
La simpleza, la levedad, y -otra vez- el despojo de la contemplación infantil con su capacidad de interpretar lo observado, pretenden actuar como puente hacia una espiritualidad que apela a la belleza al hacer descansar la mirada en los hechos más esenciales.
Las cosas más sencillas, mágicamente transformadas en cuestiones vitales por su cualidad poética, nos invitan a la reflexión, y apelando a nuestro "espíritu equilibrante" a convertir en sagradas aquellas formas que en primera instancia se muestran desacralizadas.
El árbol dotando de sentido el mundo, y el arte apelando a la "voluntad de encanto", de manera similar a la capacidad de un niño de embellecer su mundo cotidiano.
Desde el 20 de septiembre de hasta el 15 de octubre de 2011
Universidad Nacional de San Luis
Hall del Centro Cultural
Datos del espacio e información de contacto
Universidad Nacional de San Luis. AuditorioAv. Ejército de los Andes 950
San Luis
Argentina
(54) (02652) 520300 interno 5111
www.unsl.edu.arcultura@unsl.edu.ar